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PERSONAJES
 

 JOSE FERNANDO ALVAREZ ALVAREZ

  Nací en la Avenida del Ejército, un 21 de Febrero de 1940, cerca del Puente del Diablo, del Distrito de Cayma y a poca distancia de la Plaza de Armas de la bella e incontrastable ciudad de Arequipa, a la que invito visitar, ya que quedarán gratamente impresionados para el resto de sus vidas.
  Sobre el Puente del Diablo, quiero contarles, que fue de troncos de Eucalipto, que se quedó varias veces aislado, por las grandes cantidades de agua, que pasaron bajo su estructura sin dañarlo; hasta que fue cambiado por un puente de hormigón, que el río se lo llevó en la primera entrada.
  Por ese entonces, Cayma era un distrito apacible, colorido, con mucha campiña, con andenes de todo tamaño y con un templo muy concurrido por los turistas, donde se hacían misas desde las cuatro o cinco de la mañana, para salir a comer el rico adobo (plato a base de carne de chancho con mucho jugo), con pan, su té pitiado y su copa de Anís Najar.
Allí se venera a la milagrosa imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona del pueblo.
A mi padre lo conocí muy poco, lo recuerdo tenuemente, porque falleció cuando tenía cuatro añitos; quedando huérfano pero con un soporte maravilloso, decidido a sacarnos adelante; me refiero a mi querida e inolvidable madrecita, María Josefa Álvarez Pareja, quien se sacrificó por todos nosotros, me refiero a mis hermanos: José Félix, José Alejandro, Mercedes y Silvia, a quienes quiero y amo. Mi hermano mayor fue como mi padre y a él le debo todo lo que soy, que Dios lo tenga en su Reyno, porque soy católico y creo que tendremos una vida mejor en el más allá; siendo buenos en esta tierra, sirviendo a los demás.
  A los seis años ingresé a transición, a la escuela Jorge Polar Nº 951 del Cercado de Arequipa, siendo mi profesora la Srta. Beatriz Rodríguez y el Director el Sr. Javier Tamo, así transcurrió toda mi primaria, donde fui protagonista de algunas anécdotas, como las siguientes:
  Estando en los primeros años de primaria, mis compañeros comenzaron a poner apodos y antes que me pusieran a mí, le dije a uno de mis mejores amigos, que me dijera Doctor como apodo y que yo me iba a molestar aparentemente y que lo iba corretear por el patio; así sucedió algún tiempecito, ya que me costó algunos golpes, porque cuando me decían doctor, yo les decía su apodo y los más grandes me pegaban.
  Estando en quinto de primaria, el compañero más grande de la clase, me invitó al cine, pagándome la entrada; con mucho miedo acepté, me puse los cuadernos debajo de la camisa y apretados por la correa, para que los guardias no me vieran, entramos al cine Azul, a la galería y a oscuras; me senté junto a un señor a ver la película; pero al prender la luz me di con la ingrata sorpresa, que a mi lado estaba el amigo íntimo de mi hermano mayor, a quien respetaba mucho. Después de hacerme las preguntas correspondientes, le conté toda la verdad y le supliqué, que no le contara nada a mi hermano, después de prometerle que nunca más lo haría, me aceptó; pero surgió otro problema, al día siguiente, la profesora me pidió la justificación de la falta, presentándole al día siguiente, el documento firmado por un amigo a nombre de mi señora madre. Fue mi primera y última falta a la escuela.
  Al finalizar mi educación primaria y por haber disputado a los dos primeros puestos con Juan Salas Ocharán, nos sortearon una beca para estudiar secundaria; pero la suerte no me favoreció ganando mi amigo.
  Luego mi mamá, me matriculó en el Colegio Don Bosco, de los Hermanos Salesianos, donde por un pelo, no me convertí en religioso; también se matriculó un italiano, Luis Batisniti, a quien nombraron de inmediato brigadier de la clase, encargado de cuidarnos cuando no estaba el profesor. Un día en que se puso muy mandón, le dije que quien diablos sería en su tierra, bastó ello para que se quejara ante el Director, y el Hermano Alejandro me mandó llamar y me dijo que por qué lo había insultado (el tal Batisniti aumentó la cosa); le conté lo que había pasado y de todas maneras me cayó unos cuantos látigos.
  También recuerdo que otro compañero mayor que yo, me pegó en el recreo y no me quedó otro camino, que gritar /Hermano/, al voltear el alumno Ríos, le pegué un puñetazo, que casi llega al suelo; corrí a la capilla y él tras de mí, a rezar un buen rato, hasta que tocó la sirena y salí corriendo a buscar a un Hermano; quedando amenazado para la salida.
  Posteriormente pasé a estudiar en la Gran Unidad Escolar “Mariano Melgar”, donde terminé mis estudios, siempre ocupando los primeros puestos.
  Al terminar, me presenté a Escuela Normal Superior de Varones de Arequipa, dirigida por los Hermanos de la Salle; donde ingresé becado, hasta que me gradué como Normalista (Profesor de Educación Primaria), en diciembre de 1962, con puesto de trabajo en la ciudad de Arequipa.
  Fue en marzo de 1963, que el Hermano Director de la Normal, Benjamín Estruc, me ofreció un puesto en San Jacinto, donde estaban los Hermanos de su congregación; con un sueldo íntegro, tres meses de vacaciones, comida y casa; propuesta que acepté por las grandes ventajas. Al enterarse mi Señora madre, lloró desconsoladamente y me pidió que no viajara; acepté con mucha pena. Comuniqué al director de mi decisión y me dijo que le pasara la voz a mi compañero Marcelo, otro alumno destacado, para que éste viajara a San Jacinto en mi reemplazo; el me aceptó. Pero, un día antes que venga al norte, lo visité llevándole una pequeña encomienda, pero mi sorpresa fue mayúscula, cuando me dijo que sus padres se oponían. Esto determinó que fuera a sacar mis pasajes sin el visto bueno de mi familia y una hora antes de la partida, le avisé a mi madrecita, sufrí mucho por su llanto y tristeza, pero ya estaba determinado así.
  Al llegar a San Jacinto, y ver por arriba todo azul y por abajo todo verde; lloré por dentro no haberle hecho caso a mi madre, pero ya era tarde; me presenté al Hermano Ludovico María, Director del plantel, quien me envió a mi alojamiento, donde estaban mis colegas y al día siguiente me presenté a la Escuela Nº 1008, donde me asignaron Transición “A”, con 62 alumnos; esta vez Dios no me escuchó, porque yo quería cualquier año menos el que me había tocado; sin protestar me puse a trabajar duro y parejo, preparando las clases, haciendo láminas y enseñando con títeres y con magia, para captar toda su atención y aprendieran más rápido; como así fue, ya que en el mes de julio de ese año, mis alumnos ya sabían leer y escribir y pasaron de año, 61 alumnos, y uno se enfermó.
  Después de un año de trabajo y con tan buenos resultados, decidí trabajar un año más, sobre todo para conocer el norte; pero al iniciar el año, llegaron más profesoras, egresadas de la Universidad Católica y entre ellas dos muy bonitas; le propuse a mi colega José Antonio Manrique Manrique, (con quien hice un pacto de honor, siendo estudiantes, de ser padrinos de nuestros primeros hijos, como así se cumplió), para enamorarlas; él escogió a la más blanquita y yo a la más bonita y aprovechando un almuerzo que nos ofreció la empresa NANSA, me acerqué a ellas y me presenté, iniciando una amistad muy placentera; poco tiempo después le declaraba mi amor a Lily, quien me dijo que lo iba a pensar, después de un largo e interminable mes, me aceptó; pero los hermanos ya habían averiguado si era casado, viudo o divorciado o si era padre soltero; supongo que fue a pedido de las Religiosas Teresianas.
  Luego de dos años de noviazgo, me casé, el treintaiuno de diciembre de 1965 y el primero de enero de 1966 y les diré que no me arrepiento, porque Dios me ha premiado con una señora muy buena, cariñosa, atenta, que ha amado y ama por igual a todos sus hijos y a mí, y ello me ha fortalecido, para prestar muchos servicios a la comunidad.
  Hemos tenido cuatro hijos: Lilita, Fernando, Ana María y Robert; todos alumnos muy estudiosos y muy buenos y no saben qué hacer para dejar sentir su amor por sus padres, lo mismo que entre ellos; por lo que nos sentimos felices de haberlos tenido.
  En San Jacinto he ocupado muchos cargos, entre ellos puedo señalar los siguientes:
-Presidente de las Reglas de Juego y Arbitraje, de la Liga de Fútbol del Valle de Nepeña.
-Presidente del Consejo de Administración, de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Nº 298, de San Jacinto.
-Presidente de la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Perú, sucursal de la Provincia del Santa.
-Secretario General del Sindicato de Profesores de las Escuelas Fiscalizadas de San Jacinto.
-Sub-Secretario General del Sindicato de Profesores de la Provincia del Santa.
-Coordinador General de los Cursos de Complementación Escolar para Trabajadores de la Empresa.
-Juez de Paz, por cerca de tres años.
-Director de la Escuela de Varones Nº 89501.
-Director de la Escuela de Mujeres “Amanda Miasma Gutiérrez” 89509.

  También incursioné en la política desde muy joven, afiliándome al Partido de Acción Popular por veinte años; para renunciar después y quedar como independiente.
  Hoy me encuentro en la Agrupación Nueva Fuerza Popular, que me llevó a ocupar una Regiduría, en la Municipalidad de Nepeña, donde he participado activamente en todas la sesiones, con iniciativas, informes y pedidos a favor del bienestar de la población, y por Ordenanzas y Reglamentos, aprobados, como:
-Ordenanza sobre la obligatoriedad del Carnet Sanitario, para cuidar la salud del pueblo.
-Ordenanza sobre la Protección del Niño y Adolescente.
-Ordenanza sobre la participación de los trabajadores del distrito en los contratos que el Municipio haga con empresas foráneas.
-Ordenanza sobre la prohibición de la venta clandestina de gasolina, petróleo, gas, kerosene, etc., en salvaguarda de la integridad física de la población.
-Ordenanza, sobre las actividades bailables, su regulación, control, etc.
-Ordenanza sobre la Autorización Especial del Funcionamiento de Discotecas, Pubs.
-Ordenanza sobre Regulación del Tránsito en San Jacinto y el resto del Distrito.
-Ordenanza sobre la crianza de canes y su eliminación; en salvaguarda de la salud de las personas.
-Sobre publicación comercial en las losas deportivas, para lograr mayores entradas al Municipio.
-Reglamento sobre Mercados de Abastos y Paraditas del Distrito.
-Reglamento sobre cabildos abiertos (a cargo de una comisión, bajo mi Presidencia).
-Ordenanza sobre Municipios Escolares, para dar mayor importancia a los Alcaldes Escolares y se fomente la democracia en sus bases.
-Reglamento sobre seguridad vecinal, para protegernos de robos, asaltos, etc.
-Proyecto de Ordenanza sobre los pasos a seguir en la aprobación de ordenanzas (próxima a presentarse).
-Reglamento de la Función de Regidores (próxima a presentarse, está en proyecto).
Por todos estos trabajos, he sido considerado como el Primer Regidor en legislación, durante el II Congreso de Regidores de la Región Ancash.
  He recibido una Moción de Felicitación a nombre del Consejo Municipal del Distrito de Nepeña.
  La Directora del Programa Sectorial III, de la Unidad de Gestión Educativa Local, Santa Chimbote, ha felicitado la ejecución del Proyecto de Innovación en MUNICIPIOS ESCOLARES.
  El Comandante (r) Miguel Ángel Barriga Carrasco, Asesor del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, ha manifestado en su Informe Nº 017-2006-CONASEC. SEC. TEC / OFICAP, que el Proyecto de Reglamento de Seguridad Vecinal es un intento plausible de darla organicidad al trabajo de seguridad ciudadana.
  Por todo lo manifestado, me siento tranquilo y feliz de haber servido en algo a mi pueblo y espero que el próximo gobierno municipal, le dé mayor importancia a estos trabajos, que van a mejoras el bienestar de la población del distrito.
03/08/06
 

CARLOS CASTRO Y GLADYS POLO

Foto de Restaurant Tia Gladys