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SRA. JANICE LINDSAY
(Desde Miami, E.U.A., Octubre 2002)
1. ¿Sra. Janice, cuál es su nombre de soltera? Háganos
una pequeña biografía suya.
Mi nombre de soltera fue Janice Beer y nací en Bellavista, Callao, el 20 de
octubre del año 1934. Estudié en el colegio San Silvestre, que está en
Miraflores, Lima. Luego de terminar el colegio, fui secretaria en la Embajada
Británica en Lima. Después de un año, trabajé como aeromoza en la compañía de
aviación Braniff, así pude viajar a Brasil, Argentina y los Estados Unidos.
Mi padre trabajó en la compañía All America Cables de Inglaterra y ésta trasladó
a mi padre a Lima. Mi madre nació en Inglaterra y vino muy pequeña al Perú con
sus padres quienes viajaron desde Inglaterra para trabajar en la compañía The
British Railway. Mis abuelos regresaron a Inglaterra, pero mi madre se quedó,
trabajando como secretaria para The Peruvian Times. Tengo un hermano que también
nació en Bellavista; él ahora vive en Brasil.
2. ¿Cómo conoció a su esposo?
Mi esposo, el Ing. Edward Lindsay, y yo nos conocimos en la Residencia de la
Embajada Británica, en una reunión para celebrar el cumpleaños de la Reina
Isabel en el año 1953. Nos casamos en 1955. El ya estaba trabajando en San
Jacinto como Jefe de Ganadería. Mi esposo también estudió en el Colegio San
Silvestre, que en esa época era mixto. Hizo su secundaria en el Colegio St.
Andrews en Aurora, Canadá y sus estudios superiores en el Louisiana State
University (LSU) que está en Baton Rouge, Louisiana, E.U.A. Se graduó como
ingeniero agrónomo y de inmediato comenzó su carrera en la Hacienda San Jacinto.
3. ¿Cuándo llegaron a San Jacinto?
En junio del año 1955. Yo ya había visitado la Hacienda en varias oportunidades.
También ya conocía al Sr. John Harrison desde años atrás. Sigo siendo amiga de
su hijo Peter Harrison que nació en San Jacinto. El Sr. Harrison me contaba de
su vida en la Hacienda. Además era amiga de uno de los hijos del Sr. McMillan
que también era gerente de la Hacienda, y del Sr. Ronald Gordon. De modo que
tenía conocimientos muy concretos de la Hacienda.
4. ¿Dónde y cuándo nació el Ing. Lindsay?
Mi esposo nació también en Bellavista, Callao, el 17 de febrero del año 1932.
Gerald, el papá del ingeniero Lindsay, vino al Perú de Escocia, trabajando para
la Duncan Fox, que era una compañía británica dedicada a exportar algodón. El se
casó con Gladys Schofield quien nació en el Perú, pero su padre era inglés. El
Sr. Gerald Lindsay trabajó en la Negociación Azucarera Nepeña en la oficina de
Lima, la que después se trasladó a Miraflores. El ingeniero Lindsay tiene dos
hermanos: Ian, que vive en Lima todavía, y el hermano mayor, Andrew, quien vive
en Novascotia.
5. ¿Cómo era su personalidad?
Teddy, como sus amigos lo llamaban, tenía una personalidad muy agradable. Era
tranquilo de modo que nunca perdió la paciencia. Tenía el don de hacer sentirse
cómodos a la gente joven o de edad. Le gustaban las fiestas y la música. Sabía
tocar la guitarra, el cajón, y, por supuesto, la gaita escocesa. Fue un padre
maravilloso para sus cuatro hijos, y se daba tiempo para jugar y para
escucharlos cuando necesitaban consejos.
6. Cuéntenos algo más de sus hijos. ¿Dónde nacieron?

Lorraine, Epifanio Villarán y Bryan
Tuvimos 4 hijos. Lorraine, la mayor, vive acá, en Miami y tiene 3 hijos
(Lindsay, Andrew y Daniel). Bryan también reside en Miami con 2 hijos
(Christopher y Michael). Allison vive en Saftey Harbor, Florida y tiene 3 hijos
(Annie, Katie y David). Paul, el menor, reside en Houston, Texas y tiene 2 hijas
(Madison y Mónica). Todos nacieron en Lima, pero pasaron su juventud en la
Hacienda. Aprendieron a montar caballos con el Sr. Crespo, quien inclusive hizo
dos monturas pequeñas para Lorraine y Bryan las que todavía conservo con mucho
cariño. Ellos estudiaron en la escuelita con la señorita Esperanza Allemant con
quien sigo en contacto. Asunción (Ashu) Sáenz los llevaba en la camioneta verde
para darles una paseadita. Tengo muchos recuerdos de Ashu. Cierta vez, estando
él en New York, me llamó y me dijo que esta ciudad era muy fría, y que por ello
se regresaba al Perú.
7. ¿En qué circunstancias el Sr. Lindsay es contratado para trabajar en San
Jacinto?
El comenzó como Jefe de Ganadería, y luego pasó a ser Jefe de Agricultura,
terminando como Gerente de la Negociación Azucarera Nepeña.
8. ¿Los Lockett eran los dueños mayoritarios de la Hacienda? ¿Con cuánta
frecuencia visitaban San Jacinto y cómo eran sus relaciones con los san
jacinteños?
Los Lockett visitaban la Hacienda a menudo, especialmente durante las vacaciones
escolares porque a sus hijos les gustaba la vida del campo y montar caballos. La
familia Lockett eran muy popular en la Hacienda y muy querida por el pueblo y
por los ingenieros que trabajaban en el ingenio. Tengo un baúl que me dió el Sr.
Lockett, cuando dejaron la hacienda. Está hecho de madera, y cuando se gira la
llave suena 7 veces. En estos baúles los administradores enviaban sus camisas
blancas a Inglaterra para ser lavadas, más otros vestidos especiales. En el baúl
que ellos tenían encontramos un par de botas de cuero que mi marido llevaba
cuando él salía montando ya que por suerte éstas eran de su talla. Había
también, perfectamente, camisas bonitas y fajas que los hombres llevaban por
esos días. También Tony Hammond Swayne tiene uno de esos baúles.
9. ¿Era rentable la Hacienda o generaba pocas ganancias?
Creo que en nuestra época la Hacienda tenía muchas ganancias y también podía
generarlas para el futuro.
10. ¿Quiénes tuvieron la iniciativa de fundar el Club Municipal Lindsay? Este
gesto demuestra que su esposo era muy estimado.

Juan Seminario, Edward Lindsay, German "Mancho"
García y Tito Drago
No recuerdo de quien fue la iniciativa de formar el club Municipal Lindsay, pero
sí fuimos a muchos de los partidos de fútbol. No sé si todavía existe. Creo que
el uniforme tenía una camiseta blanca con una franja roja.
11. ¿Qué sentimientos tenía el Sr. Lindsay hacia San Jacinto? ¿Y usted?
Tenemos muchos recuerdos de la Hacienda donde pasamos los primeros diez años de
nuestra vida y donde crecieron mis hijos. Fueron a la Escuelita con el cariño de
Miss Esperanza Allemant, con quien hasta ahora estoy en contacto. Me acuerdo de
los caballos, de nuestros perros, Muggsy, Lady y Tramp, que acompañaban a mi
esposo todas las mañanas cuando él salía en caballo a recorrer los campos de
caña. Creo que la mayoría de los perros en San Jacinto son hijos de la Muggsy
con los perros de los Vigors. Me acuerdo muy bien del Club de Damas que se formó
con la Sra. Rosa Kende. Hicimos muy buenas obras, y era una manera de unir a las
esposas. Recuerdo que recolectábamos dinero y regalos para dar a, más a menos,
2000 niños para la navidad. El Club de Damas trabajó todo el año para hacer ésto
una realidad. Recuerdo las fiestas, las reuniones, y las serenatas para
cumpleaños, que siempre comenzaban a media noche. Escuchando a Pedrito Valverde
y su Grupo Pentagrama, en muchas reuniones sociales. Mi esposo siempre sacaba la
guitarra de Pedrito para tocar. Me acuerdo, cuando salimos de la hacienda, de
las mil y una despedidas que nos dieron, y del afecto de todos y el cariño de
nuestros amigos. Dejamos San Jacinto con muchas lágrimas llevando con nosotros
nuestros perros, incluyendo a Cindy que era de los Kende, hijo de Muggsy y Zambo
que era de los Vigors, un galgo.
12. ¿Cuándo dejaron San Jacinto? ¿Por qué?
No sé la fecha exacta, pero era en el año 1967. Nos fuimos a Cartavio, porque mi
esposo tuvo la oportunidad de un mejor trabajo.
13. ¿Ha regresado a San Jacinto?
No regresé a San Jacinto por motivos sentimentales. Mi esposo sí volvió luego
del gran terremoto de 1970 para ayudar a la gente del pueblo. Se quedó unos 5
días, tratando de poner todo en orden.
14. ¿Sabe cabalgar?
Hace muchos años que no monto caballo, pero en la Hacienda si me gustaba mucho.
Tengo una nieta, hija de mi hijo Paul, que adora los caballos, duerme y sueña
con caballos.
15. ¿Cómo se divertían, considerando que no había televisión?
No había televisión, pero tuvimos una vida muy sana. Mi esposo, el Ing. Lindsay
se levantaba muy temprano, cuando estaba cargo de la caña de azucar, a las 4
a.m. y se iba a las filas, para ver que todos los trabajadores subieran al tren
con sus capataces. El tren los dejaba en grupos para cortar o fertilizar las
cañas. Una vez que estaban en sus lugares venía el camión con el desayuno. Mi
esposo regresaba a la casa para tomar desayuno, y a las 7 a.m. ya estaba sobre
su caballo recorriendo la hacienda, siempre con sus perros, Muggsy, Lady y Tramp.
Chequeaba la caña y a los trabajadores. Retornaba la casa como las 11 a.m. y
almorzaba, luego hacía su siesta, y a la 1 p.m. ya estaba en la oficina
planeando el trabajo del día siguiente. Regresaba a la 5 p.m., y a las 7 p.m. se
iba a la oficina para recibir los informes de los capataces de campo durante más
de una hora. Volvía a la casa para comer y luego se iba a la cama. Las luces se
apagaban a las 10 p.m. Yo era ama de casa, jugaba con mis hijos; a veces salía a
montar, y a jugar tenis, en realidad estaba muy contenta. Los fines de semana
nos paseábamos en la playa o nos íbamos a Motocachy o Jimbe. También jugábamos
polo o fulbito. Siempre había una excusa para las reuniones, week-ends,
cumpleaños y bailes sociales. También veíamos películas en el cine, una vez a la
semana. Siempre había algo que hacer, no se necesitaba televisión.
16. ¿Quiénes eran los colaboradores más cercanos de su esposo?

Alejandro Alday, Edward Lindsay, Eduardo Alva,
Sargento Gutiérrez, Wenceslao Vargas, Gabor Kende
Tenía muchos colaboradores, pero los más cercanos eran el Sr. Kende (yo estoy en
contacto con ellos), el Sr. David Hosea, el Ing. Mongrut y, por supuesto, su
padre, el Sr. Gerald Lindsay, que trabajaba en la oficina principal en Lima, y
también el Sr. John Baugh con quien estoy en contacto, así como con su hijo que
vive en Miami.
17. ¿Cómo definiría la personalidad de los san jacinteños?
La gente de San Jacinto era una comunidad muy unida. Tengo recuerdos de muchas
personas en la Hacienda. Delia Mejía de Torres era un persona con mucho talento.
Tengo, hasta ahora, un mantel que me regaló y que ella hizo a mano con la ayuda
de sus hijas. Me acuerdo de Wooton que nos llevaba a Lima en auto con mis 4
hijos haciendo bulla. ¡Qué paciencia tenía el Ashu, una persona muy amable,
siempre con una sonrisa! Ashu venía a la casa y se llevaba a mis hijos a pasear
en su camioneta por el pueblo. A Crespo que enseñó a mis dos hijos mayores a
montar a caballo. Lorraine y Bryan montaron a caballo, en un desfile de 28 de
Julio. Crespo les hizo unas monturas pequeñas, tipo western, las que aún
conservo hoy en día. Me acuerdo de la mamita Clotilde que tenía 114 años; creo
que era el año 1959 cuando tuve la gran oportunidad de entregarle una medalla de
oro, en el día de la madre. Me sorprendió encontrarla fumando, y me cantó una
canción en inglés: "Down to the Sea in Ships”. Creo que ella sabía esa canción
porque fue niñera de uno de los administradores de San Jacinto.
18. ¿Qué sabe del ex presidente Leguía quién fue dueño de la Hacienda San
Jacinto?
No sé nada del Sr. Leguía, pero me carteo con uno de sus nietos, el Sr. Tony
Hammond. El tiene un sitio web muy interesante cuya dirección es:
http://www.hammond.swayne.com/swayne.htm
19. ¿Usted es católica? ¿Asistió a alguna boda o bautizo? ¿Cómo se celebraban?

Párroco asistente, Monseñor Charles Burke, Janice Lindsay
No, yo no soy católica, soy protestante. Mi esposo y todos mis hijos son
católicos. Mis 4 hijos se bautizaron en iglesia católica de la Hacienda San
Jacinto. Monseñor Charles Burke, Obispo de Chimbote, le administró la primera
comunión a mi hija Lorraine. En nuestra época habían muchos padres y monjas
norteamericanos en Chimbote y de vez en cuando venían a nuestra casa para
descansar, pero Monseñor Burke llegaba a menudo. Una vez hicimos una pachamanca
en la huerta para los padres y las monjas. La gente del pueblo no creía que
fuesen católicos, y miraban por la cerca, porque estaban bailando y cantando. En
varias oportunidades, uno que otro padre se quedaba en la casa. Yo jugaba tenis
con los padres, y después nos íbamos a la piscina para refrescarnos. El Padre
Perico (Pedro Angeles) se asustaba.
20. ¿Qué platos de la cocina peruana le gustan? ¿Usted los preparaba?
Me gusta muchísimo la comida peruana, y creo que, comparando la cocina de todos
los paises en que he vivido, la comida peruana es la mejor, y sale ganando. Yo
cocino comida peruana a menudo: ají de gallina, causa, ocopa, chupe, ceviche,
seco y anticuchos. Acá, en Miami, hay muchos peruanos, y una gran cantidad de
restaurantes peruanos. Existen bodegas que traen todos los ingredientes para
poder hacer comida peruana: puedo comprar el choclo peruano, el ají, conchitas,
papa seca, etc.
21. ¿Cómo era su dieta, es decir, qué platos comían con frecuencia?
Nuestra dieta era muy saludable. Muchas frutas y verduras. Trato de no freír la
comida, con la excepción de lomito saltado, y el chicharrón de pollo.
22. ¿Luego de salir de San Jacinto, a dónde emigraron?
Saliendo de San Jacinto nos fuimos a Cartavio por un año. Regresamos a Lima en
1968 donde mi esposo trabajó en la oficina de W.R. Grace, viajando a Paramonga y
Cartavio por motivos de trabajo. Compramos un terreno en Supe y sembramos caña
de azúcar. Llegó la reforma agraria y nos fuimos a Río de Janeiro trabajando con
la compañía inglesa “Booker”; pasamos dos años allí y nos trasladamos a Sao
Paulo por tres años. En esta ciudad nos encontramos con el Sr. Guillermo Abadía
y señora. De Sao Paulo marchamos a Ciudad de México con la misma firma, ésta
vende maquinaria para elaborar azúcar. Tres años después nos vinimos a Miami. El
Sr. John Scopetta, que trabajaba en San Jacinto por la familia Rockefellow, nos
ofreció trabajo, ya que él y sus socios tenían una hacienda muy grande de vacas
lecheras en Watertown, New York. Después, el Sr. Scopetta envió a mi esposo a
Guayaquil para supervisar una compañía, que él tenía, de piscinas de camarones.
Esto duró 3 años y regresamos a Miami. Dos años después, murió de cáncer.
23. ¿Cómo era la vida social en San Jacinto en aquella época?
Era muy buena. Siempre había una excusa para las reuniones, no faltaban los
cocktails, las fiesta de aniversarios de los clubes de fútbol, un cumpleaños. No
faltaba vida social en la Hacienda.
24. ¿Cómo se celebraban las Fiestas Patrias?
Las Fiestas Patrias se celebraban por 3 o más días. Había desfile de caballos; y
rodeos, que organizó el Ing. Lindsay junto con el Ing. Mongrut. Nos íbamos a
Jimbe para ver las corrida de los toros, asistíamos a las peleas de gallos,
bailes sociales, almuerzos, discursos; no faltaba nada. Y cuando las fiestas por
fin terminaban, todos quedábamos muy contentos, pero cansados.
25. ¿Recuerda el "deporte" llamado Cóndor Rachi?
No sabía qué era el Cóndor Rachi, pero ahora que usted me dice sobre los
cóndores y los jinetes, lo recuerdo muy bien: un cóndor colgaba de cuerdas con
las alas extendidas y un jinete pasaba velozmente tratando de golpear con su
mano la cabeza del cóndor, y así hasta que el animal moría.
Me sentía muy triste por los cóndores, y debo admitir que no me gustaba mirarlo.
Creo que se realizaba durante las celebraciones de 28 de Julio,
pero podría estar equivocada.
26. ¿Visitó los restos arqueológicos del valle? ¿Sabe si algún arqueólogo
estudió el valle?
Yo visité todo los restos arqueológicos del valle, inclusive tuve alguien
huaqueando para mí. Se encontraron muchos huacos, pero casi todos se quedaron en
nuestra casa cuando nos fuimos. Hasta ahora tengo interés en los últimos
hallazgos arqueológicos que se dan en el Perú.
27. ¿Conoció a alguien que compusiera canciones o escribiera poemas en San
Jacinto?
No conozco a nadie que haya escrito poemas o canciones, pero estoy segura que
debe de haber mucha gente que lo haya hecho. Creo que la Sra. Amanda Miasta de
Bambarén escribió algo, pero no estoy segura.
28. ¿Qué sabe de la situación actual de San Jacinto?
No sé mucho, pero el Sr. Peter Baugh estuvo allí el año pasado y me contó que
está muy cambiado, con servicio de buses y televisión, y que no lo reconocería
si voy de visita.
29. ¿Visitó otros lugares del Peru?
Yo conozco mucho el Perú, durante la luna de miel nos fuimos en auto hasta Cuzco
y al Lago Titicaca. Tuvimos una hacienda de ganado en el Huallaga, que
visitábamos a menudo. El Ing. Lindsay y el Sr. Kende hicieron un viaje en mula y
por los ríos de San Jacinto a la frontera de Brasil. Les faltó tiempo para
llegar a la frontera, porque las vacaciones se terminaron. Conozco toda la
costa, la selva y la sierra.
30. ¿Eran aficionados a los gallos o caballos?
No éramos muy aficionados a la pelea de gallos, pero si a los caballos. El Ing.
formó un club de polo, y todos los domingos lo jugábamos. Esto fue muy divertido
y relajante.
31. ¿Cuándo falleció?
El ingeniero murió el 25 de abril del año 1995 debido a un cáncer de colon. El
Dr. Roncal lo operó en el año 1994 en Luisiana, donde él vive, pero,
lamentablemente, el cáncer volvió.
32. ¿Qué visitantes ilustres recuerda que llegaron a San Jacinto?
El Sr. Pedro Beltrán, el Sr. Ronald Gordon, y el Sr. Harrison vinieron para la
inauguración de las casa nuevas en 1959. Llegaron más, pero éstos son los únicos
que recuerdo. Tuvimos de visita al Barco Good Hope que estaba en Chimbote, y
muchos llegaron a la Hacienda para un almuerzo. También nos visitó el Peace Corp,
al que también ofrecimos un almuerzo.
33. ¿Qué nos puede contar sobre el Sr. John Harrison, quien fue administrador de
la hacienda entre 1920 y 1940?
Me acuerdo de diferentes historias del señor Harrison. Sé que él se embarcó en
una nave de vapor y desembarcó en Besique. Salieron fuera de la nave en una
clase de hamaca para luego tomar el tren a San Jacinto. Sus dos hijos nacieron
en San Jacinto y tenían una ama japonesa llamada Huaca. Ellos usaban saco y
vestido de noche para la cena e iban a Inglaterra por mar cada tres años de
vacaciones por un par de meses. Nunca dejaron la hacienda, excepto para ir a
Inglaterra cada tres años. No sé lo que hacían para entretenerse. El Sr.
Harrison montaba a caballo todos los días. Los invité a venir a la hacienda
cuando se inauguraron las nuevas casas en San Jacinto. El mismo año que Ronny
Gordon y el Sr. Beltrán nos visitaron. Al principio no quisieron aceptar mi
invitación, porque tenían recuerdos tan maravillosos de San Jacinto. Vinieron,
pero pienso que estuvieron decepcionados porque la hacienda había cambiado tanto
desde que ellos habían salido muchos años antes. Recuerdo mucho a los viejos que
vinieron a nuestra casa para visitarlos, una vez que supieron que los Harrison
estaban en la hacienda. Fue muy satisfactorio ver cómo las personas recordaron
con cariño al Sr. Harrison.
Había una pintura de Mr Gordon sobre un caballo en la oficina de la
Gerencia. Mr Gordon me lo dió, y yo lo puse en la oficina, porque yo
sentía que es el lugar donde debería estar. Me pregunto si todavía está allí.
34. ¿Tiene algún objeto que provenga de San Jacinto?
No tengo ningún huaco acá, todo se quedó en el Perú, la mayoría en nuestra casa,
y, si no me equivoco, se quebraron en el terremoto de 1970.
35. ¿A qué se dedican sus hijos?
Mi hija mayor tiene su propio negocio y exporta equipo médico científico a toda
Sudamérica. Bryan, el segundo, trabaja con su hermana. Allison enseña
preescolar, y Paul es piloto ejecutivo de una compañía privada que tiene Jet
Lear.
36. ¿Qué sabe de los descendientes de Ronald Gordon? ¿Y de los Lockett?
No sé mucho de los descendientes del Sr. Ronald Gordon, pero uno de sus nietos
vive en los Estados Unidos, y estoy en contacto con él. De los Lockett no sé
nada.
37. ¿Puede elaborar una lista de los principales invitados a la fiesta que usted
dió hace unos años y que estaban relacionados con San Jacinto?
En la fiesta que hice en mi casa estuvo Bertha Usquiano, el Sr. Manuel Jurado y
su señora, el Sr. John Bough y su esposa, el Sr. Peter Bough y Sra., la señora
Helen Oyarce, el señor Eduardo Oyarce, el Sr. Lionel Bough y Sra., además de mis
hijos Lorraine y Bryan. Durante la fiesta recibimos llamadas del Dr. Mayorga,
del Dr. Roncal y varios más.
38. ¿Conoció el cementerio de chinos?
Sabía del cementerio Chino que quedaba detrás del Club de Empleados, pero nunca
entré. El cementerio Inglés si lo conocía ya que estaba a espaldas de nuestra
casa. Pero se hallaba bien descuidado, y las tumbas abiertas. Me dió mucha pena
verlos en ese estado.
39. ¿Cuéntenos algo de los chinos y japoneses que usted conoció en aquella
época?
No me acuerdo de los nombres de los chinos o japoneses, excepto de los Miasta
que tenían su bodega donde comprábamos nuestras cosas.
40. ¿Tiene fotos de aquella época?
Tengo miles de fotos, pero todos son de Burgos que estaba en cada reunión,
fiesta o cumpleaños que había en la Hacienda.
41. Envíe un mensaje para todos los san jacinteños.
Esta entrevista me ha traído muchos recuerdos de los tiempos más bellos de mi
vida. He leído toda las Revistas del Valle de Nepeña y me han traído evocaciones
muy familiares, y recuerdos muy sagrados. Tengo mucho cariño por San Jacinto, y
recuerdos de la gente tan simpática que conocí cuando vivimos en la Hacienda. Y
tengo la suerte de estar en contacto con muchos amigos hasta ahora. |